La distribución de la renta hace referencia a la manera en la que se organiza y reparte la renta nacional de un país entre sus habitantes, analizando las posibles disparidades entre clases sociales.
La distribución de la renta en un país se refiere a la distribución del ingreso nacional entre los distintos factores productivos: trabajo, tierra, capital. Esta distribución no necesariamente es igualitaria lo que puede derivar en la creación de distintas clases sociales (de acuerdo a su nivel de ingreso).
La distribución de la renta también puede aplicarse a diversas regiones o incluso el mundo. En general se observan diferencias relevantes entre los países del norte (más ricos) y los del sur (más pobres). Aunque por supuesto, existen excepciones.
Cómo se distribuye la renta de los factores
De acuerdo a la teoría económica, la renta e ingresos que recibe cada factor de la producción dependerá del valor que es capaz de generar. Esto a su vez está determinado por su productividad y el precio de los bienes o servicios que produce (el precio a su vez depende de su escasez y demanda).
La cantidad de ingresos y rentas que reciba un agente dependerá de la propiedad que tenga sobre los factores productivos. En general, en los sistemas económicos tipo capitalistas, las rentas del capital tienden a superar a los ingresos por trabajo (salarios). Si la propiedad de capital se encuentra concentrada en unas pocas manos, se observará una distribución de la renta desigual, a favor de los propietarios del capital.
En 2020 los hogares españoles tienen unos ingresos medios anuales
de 30.552 euros, un 0,4% menos que el año anterior, según datos de la
Encuesta de Condiciones de Vida de 2021, cuya referencia para ingresos es
el año anterior.
El ingreso medio por persona alcanza los 12.269 euros, cifra un 0,2% inferior
a la registrada en 2019.
Por su parte, el porcentaje de población por debajo del 60% del ingreso
mediano (tasa de riesgo de pobreza) se sitúa en el 21,7% frente al 21,0%
del año anterior. Fuente: España en Cifras
Cómo se mide la distribución de la renta
1 ÍNDICE O COEFICIENTE DE GINI
El coeficiente o índice de Gini es una medida estadística estándar que se utiliza para medir la desigualdad de una distribución. El coeficiente se usa más comúnmente para determinar la desigualdad de ingresos y riqueza.
El índice Gini, es un índice de concentración de la riqueza y equivale al doble del área de concentración. Su valor estará entre cero y uno. Cuanto más próximo a uno sea el índice Gini, mayor será la concentración de la riqueza; cuanto más próximo a cero, más equitativa es la distribución de la renta en ese país..
Puede tener valores entre 0 y 1. Cuanto mayor sea el valor, más pronunciada será la desigualdad medida. Por ejemplo, un coeficiente de Gini de 0 significa que todas las personas comparadas tienen exactamente el mismo ingreso o riqueza. Un valor de 1, por otro lado, significa que una persona recibe todos los ingresos o la riqueza y todos los demás no reciben nada.
La curva de Lorenz es una forma gráfica de mostrar la distribución de la renta en una población. En ella se relacionan los porcentajes acumulados de población con porcentajes acumulados de la renta que esta población recibe. En el eje de abcisas se representa la población "ordenada" de forma que los percentiles de renta más baja quedan a la izquierda y los de renta más alta quedan a la derecha. El eje de ordenadas representa las rentas.
En la gráfica se muestran como ejemplo la representación de dos países imaginarios, uno en azul y otro en rojo. La distribución de la renta en el país azul es más desigual que en el país rojo. En el caso del país azul, el cuarenta por ciento más pobre de la población recibe una renta inferior al veinte por ciento del total del país. En cambio, en el país rojo, el cuarenta por ciento más pobre recibe más del veinte por ciento de la renta. La línea diagonal negra muestra la situación de un país en el que todos y cada uno de los individuos obtuviese exactamente la misma renta; sería la equidad absoluta. Cuanto más próxima esté la curva de Lorenz de la diagonal, más equitativa será la distribución de la renta de ese país.
Otra forma de observarla curva de Lorenz es estimando el área de la superficie que se encuentra entre la curva y la diagonal. Esa superficie se llama área de concentración. En la gráfica de la izquierda la hemos rellenado de color rosado. Cuanto mayor sea este área más concentrada estará la riqueza; cuanto más pequeña sea este área, más equitativa será la distribución de la renta del país representado.
ACTIVIDADES VÍDEOS
El vídeo siguiente describe la evolución de la desigualdad salarial en España antes y después de la crisis económica, poniendo de manifiesto, además, que se trata de la mayor de la Unión Europea.
CONCIENCIA SOCIAL Y ECONÓMICA https://eacnur.org/es/blog/que-es-desigualdad-que-tipos-existen-y-que-consecuencias-tiene-tc_alt45664n_o_pstn_o_pst
Algo desigual es algo diferente. En el ámbito humano, se habla de desigualdad cuando hay una falta de equilibrio entre dos o más personas. La desigualdad puede presentar muchas facetas y vamos a analizar las más importantes para que sepas qué es desigualdad y cómo afecta a nuestras vidas. ¿Qué tipos de desigualdad existen?
La desigualdad no es única ni afecta a un solo aspecto de la vida de las personas, sino que se puede hablar de varios tipos:
Desigualdad social. Se produce cuando una persona recibe un trato diferente como consecuencia de su posición social, su situación económica, la religión que profesa, su género, la cultura de la que proviene o sus preferencias sexuales, entre otros aspectos.
Desigualdad económica. La desigualdad económica se refiere a la distribución de la riqueza entre las personas. Las diferencias de ingresos entre las personas más ricas y las más pobres supone un problema de acceso a bienes y servicios para las personas con menos recursos.
Desigualdad educativa. La desigualdad educativa está en la base de la desigualdad social y económica, puesto que supone que las personas no tengan las mismas oportunidades para acceder a una formación. En este sentido, existen diferencias significativas en relación con los refugiados, puesto que, según datos de ACNUR, más de 3,5 millones de niños refugiados no van al colegio y durante 2016 solo un 45% de los 6,4 millones de personas en edad escolar bajo el mandato de ACNUR, niños y adolescentes de entre 5 y 17 años, fueron escolarizados.
Desigualdad de género. La desigualdad de género se produce cuando una persona no tiene acceso a las mismas oportunidades que una persona de otro sexo. Por ejemplo, existe una brecha salarial, que según el informe de Eurostat del año 2016, en España es del 14,9% y en Europa, del 16,7%.
Desigualdad legal. Se produce cuando las leyes o el funcionamiento de los tribunales favorecen a unos individuos frente a otros. Por ejemplo, se puede dar el caso de que los requisitos legales de acceso a la sanidad o a la educación no sean los mismos para los nacionales de un país que para los refugiados.
¿Cuáles son sus consecuencias?
La desigualdad, del tipo que sea, supone graves consecuencias, tanto en el ámbito personal como en el ámbito social. La pobreza es la principal consecuencia, junto con problemas como la desnutrición o el hambre.
Las guerras y los conflictos armados que existen en muchos países del mundo producen el desplazamiento de millones de personas que buscan un lugar seguro en el que vivir y tener un futuro. En algunos países, los refugiados sufren situaciones de rechazo, xenofobia y discriminación, lo que les lleva a una situación de desigualdad. La educación es la base para acabar con la desigualdad y para que todos tengamos las mismas oportunidades. https://eacnur.org/es/blog/que-es-desigualdad-que-tipos-existen-y-que-consecuencias-tiene-tc_alt45664n_o_pstn_o_pst
1¿Qué tipos de desigualdad existen?
2¿Cuáles son sus consecuencias?
3¿Cuál es la base para acabar con la desigualdad?
ACTIVIDAD 15
Fuente imagen: Oxfam Intermón
Confirmación oficial del aumento de la desigualdad, la pobreza y la exclusión social en España
Thomas Frederic Ubrich, del equipo de Estudios de Cáritas Española.
El pasado 29 de junio, después de más de dos años de pandemia, el INE publicó finalmente la Encuesta Condiciones de Vida 2021, que suponen los primeros datos oficiales sobre el impacto de la crisis social, económica y sanitaria en términos de pobreza o exclusión social (teniendo en cuenta los ingresos de la población durante el año 2020 completo). Con ellos, se confirman oficialmente el incremento de la desigualdad, la pobreza y la exclusión social en España. Primero, se observa un notable empeoramiento de los indicadores de desigualdad de ingresos.
Por otro lado, el índice de Gini también mostró un aumento de la desigualdad en la sociedad en términos de reparto de ingresos. En 2021 subió nueve décimas respecto de 2020 y situó su valor en 33,0.
Por su parte, el riesgo de pobreza o exclusión social (AROPE) se situó en 2021 en el 27,8% de la población residente en España frente al 27,0% registrado el año anterior. Este aumento se produjo en dos de sus tres componentes.
Aumento de la baja intensidad laboral; el empleo se recupera, sí, pero no lo hace en términos cualitativos. El porcentaje de población en situación de baja intensidad en el empleo, es decir que trabaja menos del 20% del total de su potencial de trabajo durante el año anterior al de la entrevista, subió del 10,0% al 11,6%.
Aumento de la pobreza relativa; en 2021 (teniendo en cuenta los ingresos de 2020) el porcentaje de población con ingresos por debajo del umbral de riesgo de pobreza se situó en el 21,7% de la población residente en España, frente al 21,0% del año anterior. Este dato es el más negativo desde 2016 (22,3%).
Por el contrario, el porcentaje de personas residentes en hogares con carencia material y social severa se redujo tres décimas, hasta el 8,3%. Pero lo ha hecho después de modificar su definición y método de medición como veremos a continuación.
En suma, la Encuesta de Condiciones de Vida 2021 nos da una confirmación oficial de la evolución negativa de las condiciones de vida de la población y del impacto social del primer año de pandemia en España.
En términos de privación material, aunque se noten algunos efectos de la recuperación económica, éstos tendrán que ser matizados más adelante por la fuerte inflación que se está consolidando en los últimos meses, algunos indicadores dan cuenta de la profundidad de la crisis y la falta de acceso a derechos como la vivienda, energía e internet.
Es primordial actuar de manera muy rápida tanto por la vía de los ingresos como de la vivienda. Es necesario recuperar el empleo, un empleo estable y digno, pero mientras tanto necesitamos de una garantía de ingresos y políticas de vivienda suficientes. 1¿A cuánto asciende el porcentaje de población en riesgo de pobreza o exclusión social en España?
2¿Qué porcentaje de población trabaja menos del 20% del total de su potencial de trabajo?
3¿Cuáles son las actuaciones que aconseja el artículo?
ACTIVIDAD 16
Es bonito viajar en avión. Y emocionante. Uno piensa en los lugares y en las personas todavía extrañas que encontrará a su llegada. Pensemos ahora en un vuelo un poco diferente, pero igual de emocionante. Nos encontramos en un avión con capacidad para 1.000 pasajeros, a punto de partir. Una azafata anuncia por megafonía que el vuelo durará 24 horas.
Miramos a nuestro alrededor. No estamos acostumbrados a ver este tipo de gente. Empezamos a hablar con la gente y a hacer estadística.
Por nacionalidades, de los 1.000 pasajeros, 584 son asiáticos, 124 son africanos, 95 europeos, 84 latinoamericanos, 55 soviéticos, 52 norteamericanos, y 6 son australianos y neozelandeses.
También nos llama la atención la edad de la gente: 330 son niños y niñas, y sólo 60 tienen más de 65 años. Preguntamos a la gente a qué se dedican profesionalmente: 5 son soldados, 7 son profesores, 3 son refugiados que están escapando de su país por una guerra o un desastre natural.
La azafata reparte periódicos y pregunta en qué idioma desean leerlo. Hay 165 personas que hablan mandarín, 86 inglés, 83 hindi, 64 español, 58 ruso y 37 árabe. Los otros hablan, por orden de cantidad, bengalí, portugués, indonesio, japonés, alemán, francés y otros 200 idiomas. Será difícil que nos entendamos. Además, de los 670 adultos, la mitad contestan a la azafata que no se moleste, pues no saben ni leer ni escribir.
Ya estamos en pleno vuelo. Nos sorprende cómo sirven el desayuno. No por el servicio en sí, sino por la forma de distribuirlo. Hay 25 pasajeros que tienen 3 bandejas de desayuno cada uno. Y además son todos europeos o norteamericanos. Entre ellos se lo reparten o se lo roban. Alguno incluso se queda sin bandeja, otros comen hasta 4 o 5 bandejas. Pero, en cambio, 55 personas sólo tienen medio café y medio cruasán. Aunque alguno se queda con el de los demás y se toma hasta 4 bandejas. Y 20 simplemente no tienen nada para desayunar. Ha pasado ya una hora. Todavía nos causa más sorpresa cuando descubrimos que 10 pasajeros que creíamos dormidos, están... ¡muertos! Se oye a muchos recién nacidos llorar: 28 mujeres han dado a luz en el recinto de los servicios. Después de sólo una hora, ya somos 1.018 en el avión. Con un rápido cálculo, descubrimos que seremos 1.432 al final del vuelo.
Han pasado ya 6 horas. Llega la hora de comer. Sorprendentemente, vuelven a comer sobradamente los mismos del desayuno. Incluso un poco más proporcionalmente que en la primera comida.
Cuando llevamos 10 horas de vuelo, ya no lo podemos soportar más, y corremos a preguntar a la azafata, pues creemos que nosotros nada podemos hacer. Ella nos confirma que los 100 «dormidos» que hay ahora han fallecido realmente. Y nos explica las causas: 30 de hambre, 10 de cáncer y 10 son bebés que han muerto al nacer. Los otros 50 han muerto por otras enfermedades, por accidente o por muerte violenta.
Le preguntamos por qué no dan de comer a todos igual. Le proponemos que destinen parte del dinero que hemos pagado por los billetes a resolver los problemas que está habiendo. Nos contesta que ya se han gastado los 3.000 mil euros de recaudación: 159 euros en educar a los pasajeros más jóvenes, 132 euros en sanidad, y 181 euros en armas, por si hay peleas violentas dentro del avión.
No podemos creerlo. Entramos en la cabina del piloto. Le bombardeamos a preguntas:
-¿Cómo se ha llegado a esa situación? -¿Quién es el responsable?
-¿Por qué existen tantas diferencias?
-¿Cómo puede morir tanta gente?
-,Tenemos suficientes recursos en el avión para todos los pasajeros y los que van naciendo?
Por cierto, ¿hacia dónde vamos?
La desigualdad económica es el distinto reparto de los ingresos, los activos o el bienestar entre el conjunto de habitantes, según explica la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OECD, 2018).
La desigualdad económica es una profunda huella que está arrebatando los derechos básicos a la ciudadanía mundial. ¡Nos afecta a todos y a todas! No actuar no es una opción. Debemos ponerle freno y comenzar a ayudar a los demás. ¡Averigua cómo te afecta y plántale cara hoy mismo!
El 99% de la población mundial posee menos riqueza que el 1% más pudiente de la población del planeta.
3.600 millones de personas en el mundo poseían, en 2015, igual riqueza que 62 personas ricas.
La desigualdad económica se traduce en una disponibilidad de recursos económicos muy dispar entre los individuos de la sociedad. Y con un reparto de riquezas tan discrepante, cada vez es mayor la brecha entre individuos ricos y pobres, y las oportunidades de unos y otros. ¡Pongamos más cifras a esta situación!
¿Cómo se mide la desigualdad?
Tal y como se indica en el informe “Una economía para el 99%” de Oxfam Intermón, el método más conocido para su medición es el coeficiente de Gini:
Si la puntuación es 0, es que existe una igualdad plena.
Si la puntuación es de 1 (o 100), es que un único individuo lo posee todo.
Es decir, que cuanto más pequeño sea el Gini menor es la desigualdad, y cuanto mayor sea este, hay un incremento de la desigualdad.
En prácticamente todos los países encontramos salarios desiguales entre los dos géneros.
En el mundo, las mujeres perciben, de promedio, un 20% menos que los hombres.
Aquellas empresas cuya mayo de obra es principalmente femenina presentan unos salarios más bajos. Por ejemplo, en Europa, las personas trabajadoras de empresas con perfiles productivos semejantes, cuya plantilla está compuesta mayoritariamente por mujeres, reciben 4.000 dólares (1 dólar = 0,88 euros) menos de salario que aquellas formadas por personal de diferente género.
Además de la desigualdad salarial por cuestiones de género, nos hablan de la “disparidad por maternidad”, que conlleva que las mujeres madres trabajadoras reciban un sueldo inferior a aquellas que no lo son.
La desigualdad económica, que se materializa, por ejemplo, en esta brecha salarial entre ambos grupos o la perpetuación de los roles de género (que consideran que deben ser ellas quienes se encarguen del cuidado del hogar y familiares, unas labores no retribuidas), se ha convertido en una poderosa traba para acabar con la desigualdad entre sexos y garantizar los derechos de las mujeres.
Con una mayor equidad, el colectivo femenino podría fortalecerse a nivel económico, mejoraría su calidad de vida, se reforzaría su seguridad en la vejez mediante pensiones justas, o sería más autónoma e independiente con respecto al colectivo masculino.
Genera condiciones de vida menos dignas
En el informe Bajan los salarios, crece la desigualdadde Oxfam Intermón, se indica que en España hubo una caída del 6,1% en el salario medio entre los años 2008 y 2014, y que se observa una diferencia entre los sueldos más altos y más bajos en muchos países pertenecientes a la OCDE, que se viene manifestando desde 1990 en un incremento de cerca de un 20% en los sueldos del 1% que más percibe y una caída de los sueldos más bajos.
Los sueldos son la principal vía de ingresos para las personas y familias. Con ellos cubren sus necesidades básicas y las de su familia. Pero ahora, disponer de uno, ¿implica vivir dignamente? Si los salarios no alcanzan para acceder a alimentación saludable, atender necesidades de salud, educación, vestimenta, vivienda o no impiden caer en la pobreza energética, ¿qué podemos pensar?
Es un obstáculo para que colectivos vulnerables puedan contrarrestar los efectos del cambio climático
El pequeño campesinado de muchas regiones del planeta solo cuenta con sus plantaciones domésticas como medio de vida. La agricultura y ganadería les permiten alimentar a su familia. Pero las temporadas de sequía y épocas de lluvia extrema merman sus cosechas y perjudican su ganado, y no cuentan con los medios económicos necesarios para adaptarse a los efectos del cambio climático.
Impide luchar contra la pobreza
Las Naciones Unidas indican que desde el año 2000 se ha conseguido reducir el índice de pobreza en todo el mundo, pero también nos da una cifra:
Sigue viviendo bajo el umbral de la pobreza cerca del 42% de la ciudadanía del África Subsahariana.
En las regiones en desarrollo, una de cada diez personas y sus familias sobreviven con 1,90 dólares al día.
La desigualdad económica no permite un crecimiento económico inclusivo y, en cambio, ampara que colectivos vulnerables vivan en condiciones de pobreza y con ausencia de protección social. Sin acceso a empleos dignos, servicios básicos, exponiéndose a una dieta pobre o sin una vivienda decente se prolonga la exclusión y marginación social de personas y familias, y se las priva de sus derechos. ¿Por qué no encuentras tu manera de ayudar a quien más lo necesita y aportas tu granito de arena?
Afecta a los más indefensos, los niños y niñas
Según los últimos datos de Eurostat, relativos al año 2016, el colectivo infantil (26,4%) corría más peligro que la población total de sufrir pobreza o exclusión social (AROPE), en los países miembros de la Unión Europea.
Algunos de los agentes que influyen en la pobreza de los niños y niñas son:
La situación laboral de los progenitores.
La composición del hogar.
La efectividad de la actuación de los gobiernos (proporcionar servicios o apoyo a los ingresos).
Además, este organismo recuerda que hay colectivos más vulnerables, como los migrantes.
El indicador AROPE se define como la relación de la población en al menos una de estas tres circunstancias:
Por debajo del umbral de la pobreza
En condición de grave privación material
En un hogar con un grado de trabajo bajo
Los menores que crecen en condiciones de pobreza y exclusión social tienen menos oportunidades y un mayor riesgo de no poder abandonar esa situación. El objetivo de ayudar a los niños y niñas es la base de algunas ONG, pero tú también puedes encontrar maneras de ayudar a este colectivo. ¡Permitamos que su futuro pueda brillar!
La falta de igualdad económica alimenta otro tipo de desigualdades y limita las libertades y derechos de los individuos, dificultando que podamos vivir en un mundo justo y ético. ¿Cuánto tiempo vamos a ignorarlo?
Medidas de las Naciones Unidas contra la desigualdad
Uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) es la reducción de las desigualdades.
Para acabar con ellas es preciso fomentar modelos económicos inclusivos que tengan en cuenta a las poblaciones desfavorecidas o excluidas.
Para ello, la ONU propone que se logre paulatinamente hasta 2030:
Mantener el aumento de las ganancias del 40% más pobre de la ciudadanía en un índice por encima de la media nacional.
Impulsar la ayuda oficial al desarrollo para los países con más necesidades.
Fomentar la inclusión social, política y económica de toda la población sin ningún tipo de discriminación.
Asegurar la igualdad de oportunidades.
Aprobar políticas (de protección social, salariales y fiscales) en pos de esa igualdad.
Mejorar la regulación y supervisión de los organismos y mercados financieros, y reforzar la aplicación de esas leyes.
Garantizar más representación y participación de las regiones en desarrollo en la toma de decisiones de los organismos financieros y económicos internacionales.
Favorecer la migración y movilidad seguras de las personas.
Acotar por debajo del 3% los costes de transacción de los envíos de las personas migrantes y acabar con los agentes de remesas de un valor superior al 5%.
Son propuestas justas y factibles destinadas a la comunidad internacional. Con ellas se conseguirán cambios positivos mediante proyectos de ayuda. ¡Pero es necesario que todos se responsabilicen con su cumplimiento! Se necesita compromiso social.
Cooperación española contra la desigualdad
Las Naciones Unidas resaltan la ayuda al desarrollo como uno de los pilares para luchar contra la desigualdad mundial. En nuestro caso, las comunidades autónomas ejercen un papel vital en el marco de la cooperación, es decir, de la ayuda humanitaria. ¿Cómo de solidarias crees que son?
Vamos a averiguarlo gracias a la información de La Realidad de la Ayuda, la web en la que Oxfam Intermón evalúa la ayuda oficial al desarrollo española (AOD).
Ranking de ayuda autonómica
Según los últimos datos (2016), sería el siguiente:
País Vasco: 0,36%
Andalucía: 0,15%
Navarra: 0,14%
Extremadura: 0,13%
Asturias: 0,10%
La Rioja: 0,09%
Comunidad Valenciana: 0,06%
Cataluña: 0,05%
Aragón: 0,04%
Galicia: 0,04%
Castilla y León: 0,04%
Baleares: 0,03%
Castilla-La Mancha: 0,03%
Cantabria: 0,03%
Madrid: 0,01%
Murcia: 0,00%
Canarias: 0,00%
Tú puedes hacer mucho contra la desigualdad económica
Ante esta situación, solo nos queda una opción: actuar y cambiar las reglas. ¡Empecemos hoy mismo! Pon en práctica estas pequeñas acciones para combatir la desigualdad económica y ayudar a personas de forma sencilla.
10 gestos para contribuir a paliar la desigualdad económica
Compra productos de Comercio Justo: el Comercio Justo contribuye a ponerle freno a la pobreza y falta de igualdad, ya que trabaja por los derechos de la mujer y ofrece salarios dignos.
Ayuda a la economía local. Compra en tiendas de barrio y adquiere productos y servicios locales o de proximidad. Así podrás ayudar a mantener puestos de trabajo y a los pequeños agricultores o productores de tu zona.
Infórmate en Poletika. Un espacio desarrollado por diversas organizaciones, entre ellas, Oxfam Intermón, para que personas como tú podáis conocer la actuación de los partidos políticos con respecto a la desigualdad o si han cumplido sus compromisos.
Sé una empresa responsable y transparente: remunera de forma justa a tus trabajadores y trabajadoras, con igualdad de salarios entre géneros, sin que el sueldo más alto supere en 10 veces al sueldo medio, o haz accesible la información sobre los rangos salariares de tu empresa, y asegúrate de que las empresas que subcontratas también lo hagan.
Exige a tu gobierno que cumpla con sus responsabilidades: en su mano está garantizar el estado de bienestar al conjunto de la ciudadanía.
Difunde los datos de la desigualdad: usa tus redes y movilízate dando a conocer la disparidad salarial y de género que se vive en España. En la web de Oxfam Intermón dispones de ideas para que tus tweets hagan reflexionar.
Practica un turismo responsable: podrás beneficiar a la economía local, generar empleo o apoyar un desarrollo sostenible si en tus próximas vacaciones eliges, por ejemplo, consumir o adquirir productos locales como la artesanía típica del lugar.
Dedica tus vacaciones a hacer un voluntariado en familia: involucra a toda la familia en un proyecto altruista y colabora para mejorar el futuro de familias y comunidades o infórmate sobre cómo puedes ayudar a personas refugiadas. ¡Ponte en marcha!
Educa en valores: hay ONG que luchan contra la pobreza infantil mediante la recogida de materiales o alimentos. Puedes participar con tus hijos e hijas en estas campañas para que asimilen desde la infancia que es indispensable lograr un mundo igualitario.
1¿Qué es la desigualdad económica?
2 Indica si es verdadero o falso:
2.1_ El 99% de la población mundial posee más riqueza que el 1% más pudiente de la población del planeta.
2.2_3.600 millones de personas en el mundo poseían, en 2015, igual riqueza que 62 personas ricas.
2.3._En el mundo, las mujeres perciben, de promedio, un 10% menos que los hombres.
¿Cuáles son los tres países del mundo con una distribución de la renta más desigual?
¿Qué lugar ocupa España en el listado?
¿Qué lugar ocupa Estados Unidos en el listado?
¿Cuáles son las consecuencias de la desigualdad?
¿Qué propuestas hacen las Organización de las Naciones Unidades para reducir la desigualdad?
¿Qué puesto ocupa Aragón en el ranking de ayuda oficial al desarrollo?
2 ¿Dónde se encuentran en España las zonas con una mayor índice de Gini y por tanto más desigual?
ACTIVIDAD 20 https://www.zaragoza.es/sede/servicio/tramite/tipo/162
1 Cita al menos tres ayudas o prestaciones del Ayuntamiento de Zaragoza que estén en plazo de solicitud.
2Cita tres ayudas o prestaciones para jóvenes y los requisitos de cada una de ellas.
ACTIVIDAD 21 Instituto Aragonés de Servicios Sociales (IASS) - Portal de Aragon Cita al menos tres Servicios o prestaciones del Instituto Aragonés de Servicios Sociales.
Indica los quince primeros países con un mayor ÍNDICE DE GINI (es decir con una mayor desigualdad) para cada nivel de desarrollo. (según el COEFICIENTE DE GINI 2019)
EN EL GRUPO DE PAÍSES DESARROLLO HUMANO MUY ALTO
1¿Cuáles son los diez países con mayor COEFICIENTE DE GINI (MÁS DESIGUALES)?
PUESTO COEFICIENTE DE GINI
PUESTO IDH
PAÍS
VALOR ÍNDICE DE GINI
1.1 ¿Qué puesto ocupa España ? ¿Cuál es el valor de su COEFICIENTE DE GINI?
2 ¿Cuáles son los diez países con MENOR COEFICIENTE DE GINI (DE MAYOR IGUALDAD)?
PUESTO COEFICIENTE DE GINI
PUESTO IDH
PAÍS
VALOR ÍNDICE DE GINI
EN EL GRUPO DE PAÍSES DESARROLLO HUMANO BAJO
3¿Cuáles son los diez países con mayor COEFICIENTE DE GINI (MÁS DESIGUALES)?
¿Cuàl ha sido el impacto de la crisis en la desigualdad de la renta según el índice de Gini?
Evolución de la desigualdad en tiempo real y efectividad del estado del bienestar para amortiguar el impacto de la crisis 28 de julio de 2020
Oriol Aspachs (CaixaBank Research), Ruben Durante (ICREA-UPF, IPEG y Barcelona GSE), Alberto Graziano (CaixaBank Research), Josep Mestres (CaixaBank Research), Jose G. Montalvo (UPF, IPEG y Barcelona GSE) y Marta Reynal-Querol (ICREA-UPF, IPEG y Barcelona GSE).
Introducción
Análisis de la distribución de los salarios mediante técnicas de «big data»
Resultados
Distribución de los ingresos salariales antes y después de las transferencias del sector público
Evolución mensual del índice de Gini en España
Evolución del índice de Gini en distintos grupos de población
Variación del índice de Gini entre febrero y mayo de 2020 en las distintas CC. AA.
El impacto de la crisis económica que estamos viviendo está siendo fortísimo. En los meses de abril y mayo se produce un aumento preocupante de la desigualdad, antes de considerar el papel de las ayudas públicas.
Introducción Uno de los principales interrogantes económicos a día de hoy es el impacto que está teniendo la crisis asociada a la COVID-19 en los hogares y, especialmente, en los colectivos más vulnerables. Las cifras que obtenemos del mercado laboral dibujan un panorama muy preocupante. Ante esta situación, se han activado todos los mecanismos que definen nuestro estado del bienestar, a los que también se ha sumado una respuesta de política económica rápida y contundente.
Sin embargo, con los datos disponibles hasta la fecha, es difícil valorar hasta qué punto estamos siendo capaces de proteger a las personas que más están sufriendo el impacto de la crisis y, especialmente, a los colectivos vulnerables. Para conseguirlo, es imprescindible obtener información granular, pero normalmente tenemos que esperar varios años hasta obtenerla. Y los datos referentes a la evolución de los ingresos de las personas a nivel agregado no están disponibles hasta al cabo de unos trimestres. Este desfase en la publicación de los datos hace muy difícil, o imposible, poder valorar con precisión, y de una manera fiable y rápida, el impacto de la crisis en muchas dimensiones. Si no podemos disponer de esta información cuando es más necesaria, también es difícil ajustar las medidas de política económica que se van tomando, para hacerlas más efectivas. Además, la falta de información, especialmente en situaciones tan delicadas como la que estamos viviendo, puede alimentar los discursos populistas o iliberales. Para intentar mejorar la información de la que disponemos y, así, poder hacer frente a la crisis en mejores condiciones, un equipo formado por investigadores de la Universidad Pompeu Fabra, el Institute of Political Economy and Governance (IPEG) y CaixaBank Research ha emprendido un proyecto innovador.1 Concretamente, nos hemos fijado como objetivo desarrollar las herramientas necesarias para poder hacer un seguimiento en tiempo real del impacto que está teniendo la crisis económica en los ingresos salariales de los trabajadores, y en la desigualdad salarial en general, analizando su situación antes y después del apoyo que provee el sector público.
Análisis de la distribución de los salarios mediante técnicas de «big data»
Para poder llevar a cabo este proyecto, analizamos los datos internos de CaixaBank, concretamente la evolución de las nóminas, lógicamente anonimizadas, y aplicando técnicas de big data para gestionar el gran volumen de información disponible (analizamos la evolución de alrededor de 3 millones de nóminas cada mes).2 La gran cantidad de información disponible permite obtener una estimación precisa de la distribución de los salarios y de su evolución a lo largo del tiempo, y también hace posible analizar con detalle el impacto que está teniendo la crisis en distintos subgrupos.3 Se trata de una iniciativa pionera a nivel mundial. Desde hace años, los datos de alta frecuencia se utilizan en los mercados financieros y, más recientemente, también se han empezado a utilizar de forma generalizada para hacer un seguimiento de la actividad económica en tiempo real. Desde CaixaBank Research, por ejemplo, analizamos semanalmente en nuestra web la actividad registrada con las tarjetas en los TPV de CaixaBank, las compras on-line y los reintegros en cajeros de la entidad para hacer un seguimiento del impacto de la crisis de la COVID-19 en el consumo.4 Sin embargo, este es el primer estudio que utiliza técnicas de big data para hacer un seguimiento de la evolución de la desigualdad, y del papel del estado del bienestar, en tiempo real.
Resultados
Los resultados del análisis llevado a cabo no dejan lugar a dudas. El impacto de la crisis económica que estamos viviendo está siendo fortísimo, especialmente en algunos colectivos de la población. Asimismo, es igualmente destacable el papel que está desempeñando el sector público, amortiguando gran parte del impacto, aunque no de forma completa.
Distribución de los ingresos salariales antes y después de las transferencias del sector público
Los dos primeros gráficos muestran una estimación de la distribución de los salarios en dos momentos del tiempo, antes y después del estallido de la pandemia, y antes y después de distribuirse las transferencias que provee el sector público. En estos dos primeros gráficos, observamos un fuerte aumento de la proporción de personas cuyos ingresos salariales pasan a depender del apoyo del sector público, tras el estallido de la crisis. Antes de que se ejecuten los subsidios públicos, también se observa un notable descenso de la proporción de personas con ingresos salariales medios.
El análisis de la variación de los ingresos salariales que se produce tras la declaración del estado de alarma en función del nivel salarial previo a la crisis también ofrece información relevante.5 Concretamente, observamos que las personas que sufren una reducción más pronunciada de los salarios son las que antes del shock tenían unas rentas del trabajo más bajas. Es en este colectivo en el que la proporción de personas sin ingresos aumenta más. Entre las personas con salarios medios también se observa que una proporción elevada pasa a no tener ingresos o caídas sustanciales. En las rentas más altas el impacto es mucho menor.
Finalmente, también es destacable que, una vez se activan los esquemas públicos, la distribución salarial final es más parecida a la observada antes de la crisis. El aumento del número de personas sin ingresos es notable, pero muy inferior, y la reducción del número de personas con ingresos mediostambién es más matizada. El papel del sector público, por tanto, está siendo clave para amortiguar el impacto de la crisis.
Evolución mensual del índice de Gini en España
El tercer gráfico muestra la evolución mensual del índice de Gini, el índice de referencia para analizar el nivel de desigualdad salarial.6 Como se puede observar, si no tenemos en cuenta las transferencias del sector público, el índice aumenta de forma súbita y pronunciada a partir del mes de marzo de 2020. En el mes de abril había aumentado más de 10 puntos respecto al nivel que tenía en febrero. El índice de Gini suele ser bastante estable a lo largo del tiempo. Nunca habíamos observado variaciones de esta magnitud en un mismo país en un periodo de tiempo tan breve: en tan solo dos meses aumentó un 25%. Para que el lector se haga una idea, la diferencia en el índice de Gini entre Alemania y EE. UU. en 2016 era de esta magnitud.
Sin embargo, el índice de Gini también refleja el importante papel que está jugando el sector público. Cuando tenemos en cuenta los esquemas de soportes de rentas del sector público, como pueden ser las prestaciones por desempleo o las que reciben los trabajadores que se encuentran en un ERTE, el aumento del nivel de desigualdad es también pronunciado, pero muy inferior. En abril, el aumento de la desigualdad fue de 4 puntos respecto al nivel de febrero de 2020, o de un 10%.
El cuarto gráfico muestra la evolución del índice de Gini desde el inicio de la crisis en distintos grupos de la población. Como se puede observar, el aumento del nivel de desigualdad salarial es algo superior en el caso de las mujeres, pero una vez se tiene en cuenta el papel de sector público, la desigualdad es parecida a la de los hombres, y similar a la observada antes de la crisis.
Evolución del índice de Gini en distintos grupos de población
Si analizamos la evolución de la desigualdad por edades, o por lugar de nacimiento, se observan diferencias notables. El aumento de la desigualdad, tanto antes de las transferencias del sector público como después, es especialmente elevado entre las personas más jóvenes, y entre los inmigrantes, sobre todo en los que provienen de los países con menor renta per cápita. En el caso de los jóvenes, por ejemplo, el aumento del índice de Gini es del 45% antes de las transferencias, y de un 22% una vez estas se tienen en cuenta. Para las personas nacidas fuera de España, en países con una renta per cápita baja, el aumento del índice es superior al 30% tanto antes de tener en cuenta las transferencias del sector público, como después. Este resultado es en gran medida el reflejo de un problema bien conocido del mercado laboral de nuestro país: su dualidad. Es preocupante que los mayores aumentos de la desigualdad se observen en estos dos grupos de la población. Primero, porque su salario promedio es más bajo que el del resto de la población. En el caso de los jóvenes, además, preocupa el impacto final que un shock de estas características puede tener. Si su integración en el mercado laboral no se puede llevar a cabo con éxito en esta etapa de la vida, se corre el riesgo de que vayan perdiendo los conocimientos adquiridos durante su formación, lo que dificulta su reincorporación cuando la economía se reactiva y, a largo plazo, también puede afectar su carrera profesional, con todas las consecuencias que ello conlleva. Por el otro lado, las personas que trabajan en España, pero que nacieron en países más pobres, suelen contar con una red de seguridad más precaria que el resto de la población para hacer frente a situaciones de estrés como la actual, lo que los hace más vulnerables.
Variación del índice de Gini entre febrero y mayo de 2020 en las distintas CC. AA.
Finalmente, en el gráfico 5 mostramos el cambio que se ha producido en el nivel de desigualdad por comunidad autónoma. Como se puede observar, el aumento es pronunciado y generalizado en todas ellas si no tenemos en cuenta las transferencias del sector público. Destaca el fuerte aumento que se ha producido en las Baleares y las Canarias, dos comunidades en las que el turismo tiene un peso especialmente elevado. Una vez se tienen en cuenta las transferencias del sector público el aumento es muy inferior, y las diferencias entre comunidades se reducen de forma notable.
Dada la relevancia de los resultados obtenidos hasta la fecha, y la situación económica en la que previsiblemente seguiremos inmersos durante los próximos meses, hemos puesto en marcha la creación de un portal web, que haremos público las próximas semanas, para ir siguiendo la evolución de la desigualdad de forma mensual. Esto, además, también permitirá analizar el impacto de las distintas medidas que se vayan tomando, como la introducción del ingreso mínimo vital. Confiamos en que, a medida que la recuperación se vaya asentando, la información que les traslademos sea más positiva.