ECA

 

ECONOMÍA

TEMA 1 ACTIVIDAD ECONÓMICA
TEMA 2 SISTEMAS ECONÓMICOS
TEMA 3 EMPRESA
TEMA 4 MICROECONOMÍA
TEMA 5 TIPOS DE MERCADO
TEMA 6 MACROECONOMÍA
TEMA 7 MERCADO DE TRABAJO
TEMA 8 RECURSOS HUMANOS
TEMA 9 SECTOR PÚBLICO
TEMA 10 POLÍTICA ECONÓMICA
TEMA 11 POLÍTICA FISCAL
TEMA 12 POLÍTICA MONETARIA
TEMA 13 GESTION FINANCIERA
 
 
TEMA 14 ECONOMÍA INTERNACIONAL
1 GLOBALIZACIÓN

2 ORGANISMOS INTERNACIONALES

2.1 ONU
 
2.2 ORGANIZACIÓN MUNDIAL DEL COMERCIO
2.3 OTAN
2.4 OCDE
2.5 G20
2.6 G7
 

 

 

3 INTERNACIONALIZACIÓN

3.1 LOGÍSTICA

 
TEMA LOCALIZACIÓN EMPRESARIAL
 
1 PYME
2 MULTINACIONAL
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
 
4 COMERCIO EXTERIOR
4.1 EXPORTACIONES IMPORTACIONES
4.2 TEORÍAS COMERCIO INTERNACIONAL
4.3 INSTRUMENTOS DEL COMERCIO INTERNACIONAL
4.4 COMERCIO JUSTO
4.5 COMERCIO EXTERIOR EEUU
4.6 COMERCIO EXTERIOR RUSIA
 
5 BALANZA DE PAGOS
6 INTEGRACIÓN ECONÓMICA
7 SISTEMA MONETARIO INTERNACIONAL
8 TIPO DE CAMBIO
TC EURO DÓLAR
9 DÉFICIT EXTERIOR
 
 
 
TEMA 15 UNIÓN EUROPEA
1 PAÍSES MIEMBROS
2 HISTORIA DE LA UE
3 TRABAJO EN EUROPA
4 INSTITUCIONES UE
4.1 CONSEJO EUROPEO
4.2 PARLAMENTO EUROPEO
4.3 CONSEJO DE LA UE
4.4 COMISIÓN EUROPEA
5 PRESUPUESTO UE
5.1 INGRESOS
5.2 GASTOS
6 POLÍTICA AGRARIA COMÚN
7 MERCADO COMÚN
 
 
 
 
TEMA 16 EURO
1 TC EURO DÓLAR
 
TEMA 17 CRECIMIENTO ECONÓMICO
TEMA 18 PAÍSES DEL MUNDO
TEMA 19 DESARROLLO ECONÓMICO
CANAL ECONOMÍA
CANAL CRECIMIENTO  ECONÓMICO
CANAL ECONOMÍA INTERNACIONAL

COMERCIO INTERNACIONAL

INCOTERMS

 

 COMERCIO JUSTO

COMERCIO JUSTO FAIR TRADE

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

https://i0.wp.com/clac-comerciojusto.org/wp-content/uploads/2018/01/ComercioJusto.jpg

Fuente: https://clac-comerciojusto.org/2018/01/fairtrade-an-alternative/

 

 

 

 

La definición globalmente aceptada de comercio justo es la de “un sistema comercial basado en el diálogo, la transparencia y el respeto, que busca una mayor equidad en el comercio internacional, prestando especial atención a criterios sociales y medioambientales. Contribuye al desarrollo sostenible, ofreciendo mejores condiciones comerciales y asegurando los derechos de productores y trabajadores desfavorecidos”.

 

En 1989 nace la Organización Mundial del Comercio Justo (WFTO por sus siglas en inglés), una asociación global que cuenta con 324 organizaciones de más de 70 países. Los miembros son cooperativas de productores, empresas de comercializaciones, exportadores, importadores, comerciantes, redes nacionales y regionales de comercio justo y organizaciones de apoyo.

 

El comercio justo en España

En España, la actividad del comercio justo está representada en la Coordinadora Estatal de Comercio Justo (CECJ), que cuenta con 26 organizaciones miembro y 5 entidades colaboradoras.

El trabajo de la coordinadora se basa en la prestación de servicios de utilidad a sus organizaciones miembro, la representación en los ámbitos institucionales y políticos, la realización de estudios e investigaciones, el desarrollo de un sistema de garantías y cumplimiento de los criterios por sus organizaciones y la sensibilización y comunicación a la sociedad.

 

Los consumidores, al adquirir un producto en un establecimiento físico u online, pueden asegurarse de que se trata de comercio justo a través de su sello. La Organización Mundial del Comercio Justo reconoce la certificación que ofrecen una serie de sellos, asegurándose de que sus sistemas contemplan de forma rigurosa los principios y criterios que se exigen desde este movimiento. Cada uno de estos sellos cumple con unas características y unos estándares diferentes.


comercio justo sellos

Fuente: https://www.comunidad.madrid/servicios/consumo/comercio-justo-opcion-consumo-sostenible-social

 


 

 

 

 



ACTIVIDADES

 

 

ACTIVIDAD 1

Los diez principios internacionales

La Organización Mundial del Comercio Justo establece los 10 principios que las organizaciones de Comercio Justo deben seguir en su trabajo diario y cuyo cumplimiento han de asegurar:

https://comerciojusto.org/que-es-el-comercio-justo-2/los-10-principios-internacionales/

 

 

1. Crear oportunidades para organizaciones productoras marginadas económicamente

Uno de los objetivos esenciales de la organización es la reducción de la pobreza a través del comercio. La organización apoya a los productores, productoras,  trabajadores y trabajadoras en situación de marginación económica, tanto si están agrupados en asociaciones, cooperativas o empresas, como si están empleados en empresas familiares comprometidas con el Comercio Justo, o son personal autónomo, informal o de trabajo a domicilio. Su objetivo es permitirles pasar de la inseguridad de los ingresos y la pobreza al empoderamiento social y económico. La organización cuenta con un plan de acción para llevarlo a cabo.

 

 

2.Transparencia y responsabilidad

La organización es transparente en su gestión y relaciones comerciales. Rinde cuentas a todas las partes interesadas y respeta la sensibilidad y confidencialidad de la información comercial. La organización establece vías apropiadas y participativas para involucrar a sus miembros, productores y productoras y al personal contratado en los procesos de toma de decisiones. Garantiza que se proporcione información relevante a todos sus socios comerciales. Los canales de comunicación son adecuados y están abiertos a  todos los eslabones de la cadena de suministro.

3. Prácticas comerciales justas

Propósito

La organización comercializa buscando el bienestar social, económico y medioambiental de las personas productoras y trabajadoras económicamente marginadas y no maximiza los beneficios a su costa.

Establecimiento de compromisos comerciales

La organización es responsable y profesional en el cumplimiento de sus compromisos en tiempo y forma. Los proveedores de productos de Comercio Justo respetan los contratos y entregan los productos a tiempo y con la calidad y especificaciones acordadas.

Pago y prefinanciación

Las entidades compradoras de Comercio Justo, reconociendo las desventajas financieras a las que se enfrentan las organizaciones productoras y proveedoras, garantizan que los pedidos sean pagados en el momento de la recepción de la documentación o según lo establecido de mutuo acuerdo. Para la artesanía y otros productos no alimenticios, si así se solicita, se realizará un prepago sin intereses de al menos el 50%.

Para los productos alimenticios, si así se solicita, se realizará un prepago de al menos el 50% a un tipo de interés razonable. Los tipos de interés pagados por las entidades proveedoras no deben ser más altos que el coste asumido por las organizaciones compradoras por préstamos solicitados a terceros. El cobro de intereses es opcional y se acuerda entre los socios comerciales.

Cuando las entidades proveedoras reciben un prepago de las compradoras, se aseguran de que este pago se transfiera a quienes fabrican o cultivan los productos.

Cancelación y resolución de problemas

Las entidades compradoras consultan con las organizaciones productoras o proveedoras antes de cancelar o rechazar los pedidos. Cuando los pedidos se cancelan o se modifican con poca antelación, y sin un motivo atribuible a las entidades productoras o proveedoras, se garantiza una compensación adecuada por el trabajo ya realizado. Las organizaciones proveedoras y productoras consultan con las entidades compradoras si hay algún problema con la entrega y acuerdan la revisión de términos cuando las cantidades y calidades entregadas no coinciden con las solicitadas o cuando los productos se entregan con retraso.

Relaciones comerciales a largo plazo

La organización mantiene relaciones comerciales a largo plazo basadas en la solidaridad, la confianza y el respeto mutuo que contribuyen a la promoción y el crecimiento del Comercio Justo. Mantiene una comunicación eficaz con sus socios comerciales. Las partes implicadas buscan aumentar el volumen comercial entre ellas y el valor y la diversidad de su oferta de productos como medio de crecimiento del Comercio Justo para los productores y productoras, con el fin de aumentar sus ingresos.

Competencia leal

La organización trabaja en cooperación con las demás organizaciones de Comercio Justo de su país y evita la competencia desleal. No copia los diseños o patrones de otras organizaciones sin permiso.

Identidad cultural y respeto de los conocimientos tradicionales

El Comercio Justo reconoce, promueve y protege la identidad cultural y las habilidades tradicionales reflejadas en los diseños de la artesanía indígena, los productos alimenticios y otros servicios relacionados.

4. Pago justo

Un pago justo es aquel que ha sido negociado y acordado mutuamente por todas las partes a través del diálogo y la participación continuos, que proporciona una remuneración justa a los productores y productoras, y que puede ser sostenido por el mercado, teniendo en cuenta el principio de igualdad de remuneración por igual trabajo de mujeres y hombres. El objetivo es el pago del salario mínimo vital establecido localmente. El pago justo se compone de precios justos, salarios justos y salarios dignos locales.

Precios justos

Un precio justo se negocia libremente a través del diálogo entre la entidad compradora y la vendedora y se basa en el establecimiento de precios de manera transparente. Incluye un salario justo y un beneficio justo. Los precios justos implican un reparto equitativo del precio final entre todos los actores de la cadena de suministro.

Salario justo

Un salario justo es un salario equitativo, libremente negociado y mutuamente acordado, y supone el pago de, al menos, el salario mínimo vital establecido localmente.

Salario digno local

Un salario vital local es la remuneración recibida por una semana de trabajo estándar (no más de 48 horas) por un trabajador o trabajadora en un lugar determinado, suficiente para permitir un nivel de vida decente para dicha persona y su familia. Los requisitos para un nivel de vida decente incluyen la alimentación, el agua, la vivienda, la educación, la atención sanitaria, el transporte, la ropa y otras necesidades esenciales, y los gastos imprevistos.

 

5. Garantizar la ausencia de trabajo infantil y de trabajo forzoso

Trabajo infantil

La organización se adhiere a la Convención de la ONU sobre los Derechos del Niño y a la legislación nacional y local sobre el empleo de menores. Las organizaciones que compran a organizaciones productoras o empresas de Comercio Justo se aseguran de que éstas cumplen con la Convención de la ONU sobre los Derechos del Niño y la legislación nacional y local sobre el empleo de menores. Cualquier participación de menores en la producción de Comercio Justo (incluyendo el aprendizaje de un arte o artesanía tradicional) es siempre comunicada y supervisada y no afecta negativamente al bienestar, la seguridad, las obligaciones educativas y la necesidad de juego de los niños y niñas.

Trabajo forzado y tráfico de personas

La organización garantiza que no hay trabajo forzado ni trata de personas en su plantilla y/o por parte de quienes pertenecen a organizaciones productoras o de  personal de trabajo a domicilio.

6. Compromiso con la no discriminación, equidad de género y el empoderamiento económico de las mujeres, y la libertad de asociación 

No discriminación e igualdad salarial

La organización no discrimina en la contratación, la remuneración, el acceso a la formación, la promoción, el despido o la jubilación a ninguna persona por motivos de raza, casta, nacionalidad, religión, discapacidad, género, orientación sexual, pertenencia a un sindicato, afiliación política, situación en relación al VIH/SIDA o edad.

Las mujeres empleadas en la organización, incluso cuando se trata de una situación de empleo informal, reciben igual salario por igual trabajo. La organización reconoce los plenos derechos laborales de las mujeres y se compromete a garantizar que reciban todas las prestaciones laborales que les corresponden legalmente. La organización tiene en cuenta las necesidades especiales de salud y seguridad de las embarazadas y las madres en periodo de lactancia.

Igualdad de género

La organización tiene una política y un plan claros para promover la igualdad de género que garantice que tanto las mujeres como los hombres tengan la capacidad de acceder a los recursos que necesitan para ser productivos, y que tengan la capacidad de influir en el entorno político, normativo e institucional más amplio que determina su vida y sus medios de vida. Los estatutos y reglamentos de las organizaciones permiten que las mujeres se conviertan en miembros activos de la organización por derecho propio (cuando se trata de una organización basada en la afiliación) y que ocupen puestos de liderazgo en el órgano de dirección, independientemente de su situación en relación con la propiedad de bienes, como la tierra y los inmuebles.

Libertad de asociación

La organización respeta el derecho de todos los trabajadores y trabajadoras a formar sindicatos, afiliarse a ellos y negociar colectivamente. Cuando el derecho a la afiliación y negociación colectiva esté restringido por ley y/o por el entorno político, la organización habilitará medios de asociación y negociación independientes y libres. La organización garantiza que los y las representantes de las personas trabajadoras no son objeto de discriminación en el lugar de trabajo.

 

7. Garantizar buenas condiciones de trabajo

Salud y seguridad en el trabajo

La organización proporciona un entorno de trabajo seguro y saludable para las personas trabajadoras y productoras. Cumple, como mínimo, las leyes nacionales y locales y los convenios de la OIT sobre salud y seguridad.

Horarios y condiciones de trabajo

Los horarios y condiciones de trabajo del personal contratado y/o productores/as  (también de quienes trabajan a domicilio) cumplen con las condiciones establecidas por la legislación nacional, local y los convenios de la OIT.

Condiciones de trabajo seguras para organizaciones productoras y proveedoras

Las organizaciones de Comercio Justo conocen las condiciones de salud y seguridad de los grupos productores a los que compran. De forma continua, trabajan en la concienciación sobre aspectos de salud y seguridad, y en la mejora de las prácticas de salud y seguridad de los grupos productores.

 

 

8. Favorecer el desarrollo de capacidades

La organización busca mejorar el desarrollo de las personas productoras y trabajadoras que se encuentran en una situación de marginación económica, a través del Comercio Justo.

La organización favorece el desarrollo de las habilidades y capacidades de su personal contratado y de las entidades productoras. Las organizaciones que trabajan directamente con los grupos productores desarrollan actividades específicas para ayudarlos a mejorar sus habilidades de gestión, su capacidad de producción y de acceso a los mercados local, regional, internacional, de Comercio Justo y/o convencional, según corresponda.

Las entidades compradoras de Comercio Justo ayudan a sus proveedores a fortalecer su capacidad para apoyar a los productores y productoras con quienes trabajan.

 

9. Promoción del Comercio Justo

La organización fomenta la concienciación sobre los objetivos del Comercio Justo y la necesidad de una mayor justicia en el comercio mundial. Defiende los objetivos y prácticas del Comercio Justo en su ámbito de actuación.

La organización proporciona a sus entidades compradoras, clientes y otras partes interesadas información sobre sí misma, los productos que comercializa, los grupos productores y las personas que elaboran o cultivan los productos. La organización utiliza siempre técnicas de publicidad y marketing honestas.

10. Acción climática y protección del medio ambiente

El cuidado del medioambiente es una parte esencial del Comercio Justo. Esto incluye el abastecimiento y la producción sostenibles, la minimización de los residuos, el embalaje y el transporte y, como aspecto más destacado, la ayuda a las personas para hacer frente a la crisis climática.

 La crisis climática es un fenómeno global. Pero el llamado “Sur Global”, es decir, los países menos desarrollados, con economías débiles y población en situación de pobreza están mucho más afectados por las consecuencias de la crisis climática que el “Norte Global” y tienen menos recursos para desarrollar programas de mitigación. También es importante considerar que el aumento de la contaminación y las emisiones de gases de efecto invernadero afectan a todas las partes del mundo, independientemente de donde se originen.

Acción climática y reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero

Las organizaciones de Comercio Justo apoyan y promueven actividades de producción, agricultura, servicios y comercio que preservan los recursos naturales, son culturalmente sensibles, socialmente justas y económicamente viables. Trabajan en la adaptación y la creación de resiliencia al cambio climático entre sus organizaciones productoras y en la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero de sus actividades.

Cuando trabajan con grupos productores agrícolas y pueblos indígenas, ayudan a preservar el ecosistema y a desarrollar modelos productivos que contribuyan a fortalecer la resiliencia ante el cambio climático.

Las organizaciones compradoras e importadoras de productos y servicios de Comercio Justo apoyan a sus socios de la cadena de suministro para que adopten prácticas y opciones de transporte que fomenten el desarrollo sostenible y protejan el medio ambiente.

En la medida de lo posible, las organizaciones productoras de Comercio Justo fomentan y promueven la producción local y el abastecimiento de materias primas locales. Las organizaciones de Comercio Justo envían las mercancías por mar, a menos que las entidades compradoras les pidan el envío por vía aérea. Eligen las compañías marítimas más sostenibles, si están en condiciones de hacerlo.

Todos los viajes en avión deben ser cuidadosamente evaluados, -siempre que sea posible es preferible celebrar reuniones virtuales-, aunque se reconoce el valor de las visitas y reuniones presenciales para lograr una mejor comprensión de los desafíos y avances para las organizaciones productoras.

Producción sostenible y gestión de residuos

Las organizaciones de Comercio Justo cultivan, producen y comercializan sus productos o servicios minimizando las emisiones de gases de efecto invernadero (véase más arriba), los daños a los ecosistemas naturales, la vida silvestre y la biodiversidad. La organización trata de reducir el uso insostenible de la energía. Se fomenta el uso de las energías solar, eólica, hidráulica y otras energías alternativas. Se minimiza el uso del agua, así como su contaminación y la del aire. Las organizaciones de Comercio Justo gestionan sus residuos de forma responsable, de acuerdo con los principios de reducción-reutilización-reciclaje, con el fin de minimizarlos significativamente.

Las organizaciones de Comercio Justo ayudan a quienes trabajan en la agricultura a adaptar sus prácticas al clima cambiante, modificando las fechas de siembra, diversificando sus cultivos y conservando los recursos naturales. En las zonas propensas a inundaciones, se adoptan medidas para paliarlas. Siempre que es posible, utilizan métodos de producción ecológicos o con pocos pesticidas.

Las organizaciones de Comercio Justo agrícolas (productoras o comercializadoras) no utilizan organismos modificados genéticamente. Los animales utilizados para la producción de carne, huevos, productos lácteos, etc. se crían de forma ética y con la debida atención a su bienestar.

Diseño de productos y envases

Siempre que sea posible, las materias primas, ingredientes, componentes y elementos de los productos de Comercio Justo, o de los materiales necesarios para los servicios, se obtienen de proveedores de Comercio Justo o sostenibles, o se fabrican con material reciclado o reutilizado. Los productos están diseñados para facilitar al máximo posible su reciclado, reutilización o descomposición de manera orgánica. En la medida de lo posible, sólo se utilizan materiales reciclados para el embalaje de los productos.  El uso de plásticos se reduce al mínimo.

 

¿Cuáles son los 10 principios del comercio justo?

 

 

 

ACTIVIDAD 2

Indica 4 maneras en las que tú puedes contribuir a que se desarrolle un comercio justo.

 

ACTIVIDAD 3

     Los españoles consumen cada vez más productos de Comercio Justo

El gasto per cápita de la ciudadanía de nuestro país en productos de Comercio Justo ha pasado de 0,72 euros a 2,92 euros entre 2015 y 2019. Además, la venta de cacao certificado con sello Fairtrade de Comercio Justo ha crecido más de un 730% en los últimos cinco años.
Los españoles consumen cada vez más productos de Comercio JustoEn España ha aumentado considerablemente la consciencia sobre el consumo responsable. Así lo muestra el balance realizado por Fairtrade Ibérica, sello líder que certifica productos de Comercio Justo con el objetivo de trabajar para la sostenibilidad de las personas y el planeta. Los datos económicos de la organización correspondientes al año 2020 muestran que las ventas de productos certificados con sello Fairtrade continúan con su exponencial crecimiento en España doblando las ventas de 2019 y, en el caso del cacao, se han incrementado un 730% desde 2015.
El dulce favorito de la población mundial nunca había tenido hasta ahora un origen tan amargo, pues los productores tan solo ganan una media del 6% del valor final de una barra de chocolate, un porcentaje ínfimo del valor de venta que al final constituye la base de este problema.
Afortunadamente, el cacao lidera el creciente aumento del gasto per cápita de los españoles en productos de Comercio Justo con sello Fairtrade, que en 2019 era de 2,92 euros, correspondiendo a productos de cacao 1,84 euros (el total de ventas de productos con cacao certificado superó los 86 millones de euros). En 2015, el gasto per cápita en productos Fairtrade tan solo eran 0,72 euros.
De esta forma, en nuestro país se puede observar la misma tendencia que se da en la mayoría de Europa, donde las grandes cadenas de supermercados desarrollan sus marcas propias de cacao sostenible.  Fuente: diario_responsable

1¿Cuánto ha aumentado el gasto en comercio justo?
2¿Qué es el sello Fairtrade?
3¿Cuánto ganan los productores del valor final de una barra de chocolate?
4 ¿Qué tendencia se observa en la mayoría de Europa?

 

ACTIVIDAD 4

¿A qué sabe el chocolate? A injusticia, responden en Ghana

Fuente: https://elpais.com/planeta-futuro/2023-05-13/a-que-sabe-el-chocolate-a-injusticia-responden-en-ghana.html

El 90% de los agricultores del cacao en este país africano, segundo productor mundial, no tiene un salario que le permita cubrir necesidades básicas, según una investigación de Oxfam Intermón. Mientras, los beneficios de la industria chocolatera crecen

Productores cacao en granja de Sinfra Costa de Marfil

Productores de cacao en una granja en Sinfra, en Costa de Marfil, el pasado mes de abril.LUC GNAGO (REUTERS)

En una visita a Berna en 2021, el presidente de Ghana, Nana Akufo-Addo, sembró el estupor entre sus interlocutores al anunciar que quería dejar de vender su cacao a Suiza, su gran comprador, y estimular la producción nacional de chocolate, ya que el actual sistema de exportaciones está privando a su país “de la prosperidad”. Ninguno de sus dos planes se ha concretado y probablemente se queden en un golpe sobre la mesa, pero el mensaje del mandatario quedó claro: mientras las grandes empresas chocolateras aumentan sus beneficios, los productores de cacao del Estado africano, segundo productor mundial, son cada día más pobres y no logran recibir un ingreso digno por su trabajo.

Un informe de la ONG Oxfam Intermón, publicado con motivo del Día Mundial del Comercio Justo que se celebra este sábado, concluye, tras entrevistar a 400 productores de Ghana, que el 90% de las 800.000 personas que subsisten gracias al cacao en el país no tienen ingresos que les permitan cubrir sus necesidades básicas. Según esta investigación, muchos sobreviven con un salario de poco más de un euro al día (es decir, lo que en España cuesta una barra de chocolate) y han visto sus ganancias reducirse un 16% desde 2020. Pero, paralelamente, en los últimos tres años, las cuatro principales empresas de la industria chocolatera que cotizan en bolsa (Hershey, Lindt, Mondelēz y Nestlé) han obtenido beneficios conjuntos de casi 15.000 millones de dólares (13.700 millones de euros), solo en sus ramas comerciales vinculadas al cacao.

“Hay muchos intermediarios, nosotros no controlamos nada”, dice a este diario desde Ghana Leticia Yankey, propietaria de una granja de 14 hectáreas. “Los productores necesitamos más educación y entrenamiento, tenemos que saber alzar nuestra voz, sobre todo porque vemos que el precio del cacao en el mercado sube y a nosotros cada vez nos queda menos dinero en el bolsillo. No podemos pagar alimentos de calidad, ni la escuela”.

Además, y pese a que en el primer trimestre de 2023, el precio de la tonelada de cacao ha subido y supera actualmente los 2.660 euros, en Ghana, la producción atraviesa dificultades esta temporada. La sequía ha hecho que las cosechas se reduzcan y esto puede ser solo el principio de un desastre mayor, ya que el cambio climático reduciría en un 40% la superficie para cultivo del cacao en este país africano de aquí a 2050. A ello se suma que todos los costes de producción se han encarecido: el transporte, los fertilizantes, la mano de obra contratada... “Cuando termino de pagar todo eso, ¿qué me queda? Apenas nada”, lamenta Yankey.

Según la Organización Internacional del Cacao (ICCO), Ghana (con una cosecha estimada de 750 millones de toneladas esta temporada 2022-23), es responsable del 15% de la producción mundial de cacao (un total de cinco millones de toneladas previstas este año), por detrás de Costa de Marfil. Sin embargo, el país solamente recibe aproximadamente un 1,5% de los 120.000 millones de euros que mueve anualmente la industria chocolatera.

“Detrás de la mayoría de tabletas de chocolate que compramos hay una alta probabilidad de injusticia y sobre todo mucho desconocimiento”, afirma Juanjo Martínez, responsable de Comercio Justo de Oxfam Intermón. El experto asegura que las grandes empresas apenas se esfuerzan para saber de dónde procede su cacao. “Compran a empresas exportadoras y lo que ha ocurrido antes de este momento con el grano no parece incumbirles demasiado”, resume.

Este periódico contactó a varias de estas empresas productoras de chocolates y recibió una respuesta del portavoz de Lindt & Sprüngli, asegurando que “apoyan los esfuerzos” de países como Ghana para mejorar los medios de subsistencia de los productores de cacao. La compañía suiza explicó que dedica 55 euros por cada tonelada comprada al desarrollo comunitario, a la trazabilidad del cacao y a su programa de sostenibilidad. “A través de nuestros proveedores, proporcionamos primas a los agricultores de este programa. Además, pagamos a los actores locales de la cadena de suministro (cooperativas, intermediarios locales...) una tasa de gestión para apoyar su desarrollo y para la trazabilidad del cacao”, detallan, subrayando que en 2021 invirtieron 19 millones de euros en programas de sostenibilidad. Según las últimas cifras publicadas por la compañía suiza, sus beneficios netos en 2022 llegaron a 573 millones de euros.

Detrás de la mayoría de tabletas de chocolate que compramos hay una alta probabilidad de injusticia
Juanjo Martínez, Oxfam Intermón


Un consumidor consciente

Oxfam advierte que tras la injusticia en la repartición de los beneficios, puede haber otras igualmente urgentes como el trabajo infantil y la deforestación. En abril, el Parlamento Europeo aprobó una nueva ley por la cual todos los distribuidores de cacao deben contar con un certificado confirmando que el producto no proviene de entornos deforestados ni ha contribuido a la deforestación para su venta. La Unión Europea es el principal importador de cacao del mundo, ya que absorbe un 60% de las exportaciones, pero según Martínez, de Oxfam, solo entre el 1% y el 2% del chocolate que se consume en el continente tiene la etiqueta de “comercio justo”, un porcentaje que en España es aún menor.

Cacao en el pueblo ghanés de Atroni, en abril de 2019.

Cacao en el pueblo ghanés de Atroni, en abril de 2019.ANGE ABOA (REUTERS)

“Los consumidores son finalmente quienes van a elegir qué modelo de desarrollo quieren para estos países”, zanja Martínez. El cacao certificado de “comercio justo” asegura un precio mínimo que garantiza unos ingresos correctos y que se paga directamente a las cooperativas, y ofrece también la certeza de que no se usa mano de obra infantil. El precio se refuerza además con una prima social de 240 dólares (220 euros) por tonelada, muy superiores a las que pagan las grandes empresas, y que en algunos casos se vieron congeladas tras la pandemia de coronavirus.

En 2019, Ghana y Costa de Marfil, origen del 60% del cacao consumido en el planeta, se unieron para paliar la precariedad que inunda el sector y anunciaron la instauración de una prima de 400 dólares por tonelada para aliviar la pobreza de los productores. También se propusieron establecer un precio mínimo, pero Martínez advierte que estas medidas se centran sobre todo en la exportación y no repercuten directamente en lo que se paga a un productor.

Pese a todo, Oxfam admite que en los últimos 10 años, la situación ha mejorado. Al igual que Lindt & Sprüngli, otras grandes firmas de la industria chocolatera han lanzado programas de sostenibilidad para ayudar a los agricultores a producir más cacao y para aumentar sus ingresos. “Se presta más atención y ha habido campañas e información al respecto. El chocolate es un producto donde el consumidor está alerta y muchas empresas también han reaccionado. Todo esto es positivo, pero nuestra investigación muestra que es insuficiente”, opina Martínez, considerando que una de las grandes asignaturas pendientes es la trazabilidad del cacao que se compra. “No es una tarea fácil porque hablamos de minifundios y de zonas selváticas de difícil acceso. Pero si nosotros, que somos una ONG, sabemos de dónde viene el cacao de los chocolates que vendemos, las grandes empresas también lo pueden saber”, agrega.

Muchos productores sobreviven con un salario de poco más de un euro al día, es decir, lo que en España cuesta una barra de chocolate y han visto sus ingresos reducirse un 16% desde 2020

Las mujeres y la tierra

Yankey es una de las pioneras en la producción de cacao en Ghana, donde las agricultoras desempeñan un papel fundamental en el sector. Dirigen, según Oxfam, alrededor del 25% de las explotaciones del país, y participan en la mayoría de las fases de la producción. Pero el camino no ha sido fácil y Yankey lamenta que la estructura del sector en su país sea esencialmente masculina: los hombres poseen la tierra, gestionan los ingresos y son los principales destinatarios de los procesos de formación y entrenamiento que llevan a cabo empresas y Gobierno. En su informe, Oxfam lamenta, por ejemplo, que la mayoría de las empresas chocolateras no dispongan de datos sobre empleo y beneficios por género. La ONG señala además que la reducción media del 16% de los beneficios netos de los productores ghaneses en los tres años estudiados afectó especialmente a las mujeres, que registraron una disminución del 21,44%, frente al 14,15% en los hombres.

Un granjero sostiene un cacao abierto, en Sinfra, en Costa de Marfil, en abril.

Un granjero sostiene un cacao abierto, en Sinfra, en Costa de Marfil, en abril.LUC GNAGO (REUTERS)

“Si las mujeres recibieran más formación sería un valor añadido, podríamos realizar más tareas y habría recursos adicionales para pagar la escuela, la comida. Además, las madres compartirían ese conocimiento con sus hijos y otros miembros de la familia. Pero cuando hay una reunión llaman a los hombres. Nosotras tampoco gestionamos en muchos casos el dinero”, lamenta Yankey.

Esta emprendedora comenzó cultivando maíz, mandioca y plátanos, lo que le permitió comprar más tierras y lanzarse a la producción de cacao. Pasó de 2,5 hectáreas a más de 14 y después fundó y dirige la cooperativa Cocoa Mmaa, compuesta esencialmente por mujeres. “Empecé a sembrar en 2010, fui la primera en la región. Otras mujeres me vieron, me imitaron y fue el inicio de la cooperativa, que hoy tiene 600 miembros”, explica a este diario.

Actualmente, en su finca da trabajo a tres hombres y es una especie de mentora, que intenta que otras mujeres tomen las riendas y dirijan explotaciones como las suyas. “Pero solas no podremos hacerlo”, recalca, dirigiéndose a Gobierno, ONG y empresas del sector.

 

1¿Cuál es el segundo país productor de chocolate en el mundo?

2¿Pueden cubrir sus necesidades básicas los agricultores del cacao?

3¿Cuál es su salario?

4¿Cuál es el principal comprador de chocolate?

5¿Cuáles son las cuatro principales empresas de la industria chocolatera?

6¿A cuánto han ascendido sus beneficios?

 

 

 

 

 

 

 

ACTIVIDAD 5


https://elcomidista.elpais.com/elcomidista/2018/06/22/articulo/1529681466_413059.html

 

Los mejores alimentos de comercio justo (y por qué es importante comprarlos)

El comercio justo no solo garantiza un precio y un salario digno para los productores: también mejora su calidad de vida, la de su familia y la de toda su comunidad. Y con productos que van más allá del café.

Un bodegón la mar de justo

Un bodegón la mar de justoCECJ

En 2013, Isabel Félez tomó una decisión en su pastelería de Alcorisa, en Teruel, que habría de cambiar la vida de 47.105 personas: fabricar solo chocolate de comercio justo. Una transformación que no fue nada fácil: tuvo que cerrar su negocio, formarse durante dos años y después reformular muchas de sus recetas y dejar también de ganar un dinero al centrar su oferta solo en chocolatería. Pero esta maestra pastelera de 40 años logró, finalmente, poner algo más que su granito de cacao: consiguió que en países como República Dominicana, Perú o Ecuador casi 50.000 familias tuvieran un proyecto de vida, con todo lo que eso significa. Y que sus vecinos, de paso, probaran un chocolate totalmente libre de manos esclavas.

Porque la alimentación, aunque no deje tantos cascotes a la vista, tiene las mismas grietas que tenía el complejo textil de Rana Plaza. En 2015, sin ir más lejos, la Interpol rescató a 48 niños que eran obligados a realizar trabajos forzados en plantaciones de San Pedro (Costa de Marfil). El emplazamiento no fue casual: el país marfileño es el primer productor mundial de cacao y la utilización de menores en esas granjas, algo habitual.

Esclavitud infantil

Críos de entre 5 y 17 años que son comprados a sus familias por 30 dólares -25 euros- o, directamente, robados en países vecinos como Mali y Burkina Faso y vendidos después como esclavos, según reveló una investigación de la BBC en 2001. Otro informe de la Universidad de Tulane, de 2015, precisaba, además, el número: en 2014, había 1.303.009 menores empleados en esas mismas plantaciones que los agentes de la Interpol desmantelaron un año después. 48 niños que soltaron el machete con el que rompen las vainas que contienen las semillas de muchos de los bombones y tabletas que se consumen en el primer mundo. Pero, ¿y el otro millón de críos, qué?

"Siempre había sido consciente de que las condiciones que había detrás de este tipo de materias primas, como el chocolate, eran muy duras. Así que llegó un momento que le dije a mi compañera: tenemos que cambiar esto y tenemos que enfocarlo al comercio justo", rememora al otro lado del teléfono Isabel Félez, la dueña de Chocolates Artesanos Isabel. "¿Es lo que se dice, no? Si no vives como piensas, acabarás pensando como vives". Y eso hicieron las ocho mujeres que hoy trabajan en su chocolatería: ser coherentes. También sostenibles; porque, entre otras cosas, Félez y las suyas han demostrado que si se quiere, se puede. Y que la calidad de un producto es también el porcentaje de humanidad que tiene. Su chocolate, ya se lo adelanto, está exquisito.

Esto es oro negro

Esto es oro negroCECJ

Cinco millones de beneficiados

Ellas cambiaron el mundo a las bravas, pero ustedes y yo también podemos poner nuestro granito en todo esto, porque el chocolate es solo uno de los productos de comercio justo que aseguran algo más que un salario digno a sus productores. Luego les hablaré de ello, pero evitar la esclavitud y cambiar esos machetes por pizarras es solo una de las consecuencias de comprar en este otro mercado del que se benefician, en total, cinco millones de productores de América Latina, África y Asia.

"El movimiento del comercio justo lleva funcionando 30 años en España, pero vamos con retraso respecto a otros países de Europa donde se conoce desde los años sesenta", me explica Mónica Gómez, portavoz de la Coordinadora Estatal de Comercio Justo. Esta organización agrupa a otras 27 entidades -como Oxfam Intermón o Cáritas- que mantienen viva la petición que hicieron los países del sur, precisamente, en la década de los sesenta: "Hubo un momento en que los productores se plantaron y dijeron: 'Basta ya de tanta ayuda, lo que queremos son una reglas comerciales justas'. Y a partir de ahí diferentes organizaciones europeas y de EE UU empezaron a hacerse eco de esa llamada y lo que empezó siendo algo informal, importando, por ejemplo, artesanía, se fue consolidando".

El 93%, productos de alimentación

Según el informe de ventas de esa coordinadora, a España llegan productos elaborados por 242 organizaciones productoras de 40 países. El 93% es alimentación: hay cacao de República Dominicana, café de Perú, azúcar y dulces de Ecuador y Paraguay y azúcar también de Filipinas; té de Sri Lanka, arroz de Tailandia, café de Uganda, Etiopía y Tanzania y… cacao de Costa de Marfil. Surgen, entonces, la pregunta: ¿cómo podemos saber que no hay manos esclavas grabadas en sus onzas? De nuevo, Gómez: "En Costa de Marfil también hay organizaciones productoras de cacao de comercio justo como, por ejemplo, Kavokiva, que es la cooperativa de agricultores más grande del país, o la Cooperativa de Comercio Justo de Bandama o Comunidades Eclesiales de Base".

Tragedias como la de Rana Plaza -el complejo de fábricas de Bangladesh que se derrumbó en 2013 y dejó 1.134 muertos- desnudó las condiciones laborales -e inhumanas- de muchos de los trabajadores que cosen la ropa que luego acaba en los escaparates low cost. Pero detrás de un mismo producto de alimentación también hay dos realidades distintas, y no solo por su precio. "El comercio justo es algo más que pagar un precio justo y un salario digno a quien ha hecho el producto; eso es básico, pero también se buscan unas condiciones de trabajo dignas y que los adultos ganen lo suficiente como para que no tengan que trabajar los niños, porque muchas veces lo que sucede es que para poder salir adelante una familia no les queda más remedio que ponerse todos a trabajar".

Nutricionistas, no miréis

Nutricionistas, no miréisCECJ

Una relación comercial a largo plazo

¿Y cómo se consigue algo así? Pues, para empezar, estableciendo una relación comercial mantenida en el tiempo. "Porque, si no, lo que sucede es que llegan y le compran ese producto porque está de moda o se vende fenomenal, pero al año siguiente no vuelven a aparecer por ahí y el productor, a lo mejor, había hecho una inversión y lo pierde todo. En cambio, dentro del movimiento de comercio justo lo que se establece, nada más empezar, es un compromiso de seguir con ellos en los años sucesivos. De manera que, como saben que tienen una serie de ingresos garantizados, pueden planificarse, invertir en maquinaria o tienen la certeza de que sus hijos van a poder seguir estudiando", ensalza la portavoz de la Coordinadora Estatal de Comercio Justo.

Un proyecto de vida, en resumidas cuentas. Pero ahí no acaba la cosa: si los niños no trabajan, pueden ir a la escuela y formarse. Y los adultos, al contar con esos ingresos, pueden invertir una parte del dinero en mejoras para su comunidad. Si mejora su comunidad, no tendrán que emigrar ni engrosarán los cinturones de pobreza de las grandes urbes. Lo cual se traduce en una mejora de la calidad de vida para todos sus miembros, con mejores infraestructuras o más recursos como, por ejemplo, básculas. Si hay básculas podrán pesar el producto y nadie les timará como le ocurría a Gloria Sagñay: una agricultora indígena de Ecuador -me cuentan- que cuando trataba de negociar un precio justo en el mercado para su quinoa, le decían que había traído 80 kilos, en lugar de los 100 que tenía, y le pagaban mucho menos o, directamente, nada.

Mujeres que negocian de tú a tú

De modo que ahora Gloria negocia de tú a tú, porque, entre otras cosas, su voz es escuchada y, más importante, tenida en cuenta, con el refuerzo en la autoestima que supone. Eso, en Ecuador. Pero en la India el comercio justo está consiguiendo que las mujeres vuelvan a renacer. En un país en el que se calcula que faltan 63 millones de mujeres por el feticidio femenino, las hay que miran a los ojos a su interlocutor y esgrimen sus derechos por encima de dotescastas y una realidad social que las pisotea sin haber salido, siquiera, del vientre. Y todo esto con un seguro médico detrás y una pensión de jubilación, que sale de su propia estructura de costes porque todo eso viene incluido en el precio que los clientes -algunos de ellos, vecinos- pagan.

Un chocolate para cambiar el mundo

Un chocolate para cambiar el mundoRODRIGO CASTELEIRO

"De lo que se trata es de que adquieran esa independencia y potenciar también el mercado local, porque si no se estaría cayendo en las donaciones y ayudas que criticaban los países del sur en los años sesenta", razona nuestra experta Mónica Gómez. "Al final es algo más que un salario digno: cuando compramos un producto de comercio justo estamos cambiando la forma de ser y estar de muchas personas; no solo es un tema material, sino también vivencial con un respeto, además, por el medio ambiente y una mayor igualdad entre hombres y mujeres".

40 millones de euros de facturación

En 2016, las ventas de comercio justo en España alcanzaron los 40 millones de euros. De media, nos gastamos 86 céntimos por persona (los suizos, los que más, 59,12 euros). Pero nuestra racanería no afectó al bolsillo de esos productores del sur; ellos ya habían cobrado en origen. "El comercio justo no es un donativo, es todo un sistema comercial, pero diferente al habitual, en el que la cadena de valor, que es el proceso por el que pasa el producto desde el origen hasta la venta final, tiene menos eslabones y es más justa y equitativa", esgrimen desde la principal organización del sector.

Aquí hay tres intermediarios: la organización productora, la importadora y, por último, las tiendas y supermercados donde se venden esos productos. En España hay 130 establecimientos de comercio justo -"Holanda, con muchos menos habitantes, tiene 400", se lamenta Gómez-; es decir, que cuando el cliente compra un paquete de quinoa, Gloria Sagñay, nuestro agricultora de Ecuador, hace semanas que ha cobrado. ¿Cuánto? "Como la gama de productos es tan grande, y el precio en cada sitio de venta es distinto, es muy difícil saber cuánto porcentaje recibe el productor", reconocen desde la propia coordinadora.

Un precio dialogado y negociado

Aunque matizan: "Las organizaciones productoras consensúan el precio de venta de su producto con las organizaciones compradoras. De manera que el precio que paga el mayorista cubra de manera adecuada los gastos de producción, incluyendo salarios dignos y condiciones laborales adecuadas y respetuosas con el medio ambiente. Este precio es estable, es decir, no varía según decisiones de la Bolsa o de otros factores". Lo que aleja, también, a los coyotes. "Son otro tipo de intermediarios que van directamente a las tierras a recolectar ellos mismos el café, por ejemplo, y se aprovechan de los campesinos: al verles apurados, hacen un cálculo a ojo y les ofrecen un precio, incluso, por debajo del que se establece en Bolsa. Y como arrancan todo, sin ningún tipo de cuidado, les dejan sin flores y frutos, de modo que al año siguiente la cosecha es mucho peor", recalca la especialista Mónica Gómez.

El té, que no falte

El té, que no falteRODRIGO CASTELEIRO

Más del doble por el mismo producto

El precio del café, en efecto, se fija en los mercados financieros como commodity. Sobre esto, Oxfam Intermón publicó recientemente un estudio en el que, entre otras cosas, calcula cuánto dinero se lleva el agricultor en el mercado convencional y cuánto en el de comercio justo: del precio de un paquete de café natural molido por el que el consumidor paga 2,49 euros en el supermercado, un productor de café robusta de Uganda recibe 16 céntimos de euros. Es decir, un 6% del precio total, mientras que en el mercado de comercio justo obtiene un 15%, según ese mismo informe. "Además, para el café de comercio Justo se establece un precio mínimo, de tal forma que, aunque haya caídas en el precio del café que se negocia internacionalmente, los productores siempre van a cobrar una cantidad que les garantice condiciones de vida dignas", asegura esa ONG.

¿Cómo puede saber el consumidor que está comprando comercio justo?

Por las etiquetas. Hay que fijarse que aparezca el logo de la Organización Mundial del Comercio Justo o alguno de estos sellos: Fairtrade InternacionalECOCERT Comercio JustoSPP (Sello de Pequeños Productores), IMO-Fair for Life y Naturland. El proceso de certificación -me explican desde esa coordinadora- es diferente en cada sello, pero en todos se incluyen auditorías externas donde se miden, "con baremos cuantificables", el cumplimiento de los 10 principios internacionales del comercio justo: como, por ejemplo, que no haya ni trabajo infantil ni forzoso; que el pago sea justo; que no haya discriminación y sí igualdad de género y libertad de asociación o que haya buenas condiciones de trabajo, entre otros parámetros.

Todas estas auditorías son periódicas y en el proceso de certificación de la Organización Mundial del Comercio Justo se incluye, además, una autoevaluación y una evaluación entre organizaciones productoras. "Unas organizaciones valoran a otras y comparten métodos", apuntalan fuentes de este sector. Y luego está la auditoría de cada cual con su propio paladar.

Chocolate y panela

El chocolate de Isabel Félez, les decía al principio, es una auténtica delicia. "Tenemos en la mente que los productos de comercio justo no son productos de calidad: se compran como para ayudar, ¿no? Y ese chip hay que cambiarlo, porque su calidad, muchas veces, es hasta superior", defiende el alma de Chocolates Isabel. Y, ya les digo, que, en su caso, esto es más que cierto: las chocolateras de este negocio de Alcorisa hacen su chocolate desde la semilla y con cacao y azúcar de los países del sur. "Nuestra idea era hacer el mejor chocolate posible y entendemos que para que un producto sea de calidad no puede haber un niño esclavo; la calidad no puede quedarse, solamente, en cuestiones organolépticas o estéticas. También cuenta lo que hay detrás: cómo viven esas personas que trabajan nuestra materia prima", incide Félez.

Que la trabajan, sí, pero que, en muchos casos, no pueden ni comprar el fruto de su trabajo como les sucede, precisamente, a muchos campesinos costamarfileños. ¿Cuesta creerlo, verdad? Y más produciendo 1,2 millones de toneladas de cacao al año. Pero, paradójicamente, para gran parte de la población de Costa de Marfil el chocolate es un lujo que no está a su alcance. Miren, si no, el siguiente vídeo: la reacción de un grupo de recolectores al probar el chocolate por primera vez; algunos ni siquiera habían visto jamás una tableta. "Las semillas secas de cacao son utilizadas por los blancos para hacer esto. Cógelo y pásalo. Se divide en cuadrados y se rompen para comerlos. Se llama chocolate", les explica uno de ellos al resto.

En su pueblo de Teruel, nuestra maestra pastelera y sus compañeras hacen sus tabletas con cacao procedente de la República Dominicana, Ecuador y Perú, y panela -"el azúcar más puro que hay"- también ecuatoriano. "Trabajamos con distintos grados: 100% de cacao y sin nada de azúcar, 80%, 73%, 65%... y el proceso es totalmente artesano". Si se les hace la boca agua, anoten: tienen tabletas por tres euros, pero si pasan por su chocolatería -o por cualquiera de las otras tiendas de comercio justo que venden este producto- lo mismo se llevan también sus bombones, sus turrones o una crema de chocolate para untar que estas mujeres hacen con aceite de Denominación de Origen del Bajo Aragón. El medio kilo de panela, por si les interesa, lo pueden encontrar en esas mismas tiendas por 2,70 euros.

Café

El café, como hemos visto, es uno de los productos más conocidos -y analizados- del comercio justo. Y es, además, el más demandado: representa el 43% de las ventas. En este tipo de mercado lo hay también de todas las formas posibles: en cápsulas, en grano, molido o soluble. De países como Colombia, Nicaragua, Tanzania, Brasil o Etiopía, entre otros muchos. Y con una horquilla de precios que va desde los 3,25 euros, a los 12,95 euros que cuesta un kilo de café 100% arábica y 100% tueste natural. Los derechos humanos van incluidos en el precio.

Cuscús y quinoa

En la lista de la compra del comercio justo también hay cuscús palestino. Elaborado por una organización creada para ayudar a las mujeres viudas o afectadas por la intifada. Y a un precio de 5,59 euros la bolsa de 500 gramos. Puede parecer algo caro, pero esa diferencia de precio es la que garantiza el cumplimiento de los criterios que rigen este mercado. Y, si no, siempre pueden comprar quinoa cosechada por la organización ecuatoriana de Sumaklife por 3,75 euros: 700 productores les darán las gracias.

Mermeladas

De papayamango o piña, entre otras muchas. Frutas, como el resto de materias primas citadas, que no se dan tanto en nuestro país. Que es otra de las condiciones de toda esta trazabilidad humana: comprarles a ellos lo que es natural y autóctono. En este caso, el precio es el mismo para todos los tarros: 3,65 euros, con 60 gramos de fruta por cada 100 gramos. Si las prueban, y les gustan, díganselo a la asociación La Dolorosa.

Hasta piruletas

Hasta piruletasRODRIGO CASTELEIRO

Refrescos y tés

Tienen cola y limón, muy logrados. Y hechos con el azúcar de la cooperativa Manduvirá, de Paraguay, que forman docentes y campesinos. El precio: 1,15 euros. Pero a lo mejor les apetece probar el Guaranito: una bebida que, como su propio nombre indica, está hecha con semillas de guaraná cultivadas, en este caso, por el pueblo indígena Sateré-Mawé, de Brasil. La botella de 275 mililitros cuesta la friolera de un euro. ¿O quizás prefieran un té pakistaní con clavo, jengibre, canela y té negro? 4,50 euros.

Cerveza

Como lo oyen, pero, sobre todo, escuchen esto: "Elegida la mejor pilsen sin gluten en los World Beer Awards 2012 y 2013, la cerveza Mongozo Premium Pilsener es la primera cerveza rubia del mundo que combina en una sola botella los siguientes atributos: sin gluten, orgánica y con certificación de comercio justo. Está fabricada con malta de cebada orgánica, lúpulo orgánico y arroz orgánico", que es el que tiene ese certificado del mercado más justo. ¿Adivinan de dónde viene? Les daré cinco pistas: Sri Lanka, Ghana, Indonesia, Costa Rica y Brasil. En tiendas por 2,65 euros.

Especias

En nuestro listado no podían faltar tampoco las especias: como la cúrcuma o el curry de Sri Lanka, la mezcla de Garam Masala de la India o el cardamomo de Guatemala. Entre 2,99 y 3,50 euros.

Aperitivos

¿Y qué tal unos dátiles como aperitivo por 3,55 euros? De la variedad Deglet Nour -una de las mejores del mundo- y procedentes de la organización Beni Ghreb, de Túnez. Que los cultiva, además, respetando el medio ambiente. O unos cacahuetes producidos en Nicaragua, Malawi y Mozambique, y que, por menos de dos euros, pueden acompañar esa cerveza de arroz, en la que, seguramente, siguen pensando. 

¿O unas galletas o unos caramelos o gel o champú o cosmética o jabones? Porque si vamos a limpiar nuestra conciencia y nuestro estómago, qué menos que hacerlo con productos de esta índole.

 

1¿Cuáles son los mejores alimentos del comercio justo?

2¿Por qué es importante comprarlos?

 

 

 

 

 

 

ACTIVIDAD 6

El comercio justo en España dispara su crecimiento un 53% en 2018 pero aún está a la cola del resto de Europa 

https://www.eldiario.es/economia/comercio-justo_1_1471321.html

Según el informe de la Coordinadora Estatal de Comercio Justo, en el último año el volumen de ventas de productos de comercio justo ha crecido un 53% respecto a 2017, alcanzado los 77,8 millones de euros

“El sector no ha parado de crecer de forma paulatina y este año ha sido el más importante respecto a los últimos años”, señala Alberto Abad, portavoz de CECJ

El 95% de las ventas corresponden a productos alimenticios (principalmente café y cacao), mientras que los supermercados se decantan como el primer lugar de venta con un 66,5% del total

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Café de comercio justo en una tienda especializada.

Café de comercio justo en una tienda especializada. CECJ
Iván Fernández
26 de septiembre de 2019 14:38h

Los consumidores españoles apuestan cada vez más por los productos de comercio justo, en el último año su volumen de ventas se ha disparado un 53% respecto a 2017 alcanzado los 77,8 millones de euros. El doble que lo registrado hace tres años. Sin embargo, España sigue estando a la cola de Europa en gasto medio por persona, con 1,67 euros. Así lo refleja el informe “El Comercio Justo en España 2018”, elaborado por la Coordinadora Estatal de Comercio Justo (CECJ) y financiado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo.
“El sector no ha parado de crecer de forma paulatina y este año ha sido el más importante respecto a los últimos años”, señala Alberto Abad, portavoz de CECJ. El fuerte crecimiento se debe a la incorporación de productos de diferentes empresas a la red de comercio justo. “Hay cada vez más actores con diferentes productos”, señala Abad, quién lamenta que en España todavía tenga poco peso en la compra habitual de los consumidores.
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El sector, que opera en 137 países, ha registrado a nivel mundial una facturación de 8.400 millones de euros, con un crecimiento del 8% respecto al año anterior. Por lo tanto, el mercado español apenas representa el 1%. En cuanto al gasto anual por persona, la media europea se sitúa en 15,8 euros. Muy lejos de los 1,67 euros que gasta el consumidor español. “Esta diferencia se ha recortado en los últimos años. Hemos pasado de consumir 15 a 10 veces menos”, señala Abad.
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Por tipo de productos, la alimentación sigue siendo la gran protagonista del comercio justo representando un 95% de las ventas. El alimento que más ha crecido en el último año ha sido el cacao y sus productos derivados, lo que ha situado al grupo de azúcar y dulces como el preferido por el consumidor español representando un 63,5% de la facturación. El café es el otro gran protagonista, aunque a pesar de aumentar sus ventas ha perdido peso porcentual en el sector pasando del 37% en 2017 al 25% en 2018. A estos dos alimentos, que juntos suponen el 88,5% de la ventas, se ha unido este año la venta de productos frescos (fruta) con un peso porcentual del 1,35%.
El resto de las ventas corresponden a la artesanía y textiles (3,9%) y los artículos de cosmética e higiene (1,1%). “Hay que destacar el importante crecimiento del textil, cuya factura ha superado el millón de euros”, reza el informe.
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En cuanto a la distribución, los supermercados se sitúan como los principales espacios de consumo de comercio justo. En sus establecimientos se producen el 66,5% de las ventas. Algo que preocupa a Mónica Gómez, vicepresidenta de la CECJ: “si solo crecemos por ahí el movimiento se encontraría en una situación de debilidad, nos preocupa que sea así. Nosotros apostamos por las tiendas especializadas porque son las que permiten la relación directa con el consumidor y las que desarrollan iniciativas de concienciación y movilización social”.
A los supermercados le siguen el denominado sector HORECA (hostelería, catering y restauración), que registra el 19,8% de las ventas. En tercer lugar quedan los establecimientos minoristas, con un 11,8% de la facturación. Entre estos establecimientos se encuentran las 75 tiendas gestionadas por la CECJ, que generaron el 6,2% de las ventas

Movilización social, denuncia e incidencia política

Más allá de la comercialización, el comercio justo promueve la concienciación y sensiblización con la desigualdad, la pobreza y el consumo responsable. Desde la CECJ organizaron el último año más de 2.000 iniciativas concretas en las que participaron más de 180.000 personas, entre ellas 20.000 estudiantes y docentes de Primaria, Secundaria y Bachillerato.
“Estamos desarrollando distintas iniciativas para exigir la aplicación de una legislación internacional que obligue a las empresas multinacionales a cumplir los Derechos Humanos y garantizar la protección del medio ambiente a lo largo de toda la cadena de fabricación, dentro y fuera de nuestras fronteras”, comenta Gómez, en relación a la campaña “Derechos para las personas. Obligaciones para las multinacionales” en la que participa la CECJ

“Lo importante es cambiar la vida de los productores”

Para la vicepresidenta de CECJ el impacto de nuestras compras también se mide en la capacidad real de transformaciones económicas y sociales. “Si importan las ventas es por cómo cambian la vida de las personas que hay detrás de los productos”, comenta. En este sentido, el informe recoge varios testimonios de productores de América Latina, el principal socio de España en el comercio justo.
“El comercio justo llega a las comunidades remotas y más pobres, donde no llega la acción política”, comenta Jaime Gómez miembro de la cooperativa de cacao Conacado de República Dominicana. “Es muy importante para nosotros porque reconoce muchos derechos que los productores, al ser pequeños, no tenían. Derechos como un trabajo digno o recibir beneficios, de los que estaban prácticamente excluidos. Para nosotros es importante la justicia que se logra a través del precio”, explica Guillermo Berru, presidente de la productora de azúcar CAES Piura (Perú).
La productora de café Ivania Rivera, vice-gerente de Aldea Global (Nicaragua) cree que el comercio justo es invertir en calidad de vida de las familias productoras, para explicarlo pone el siguiente ejemplo: “Ahora que el precio del café a nivel internacional está muy bajo, cuando un productor de comercio justo recibe un precio justo por el café, va tranquilo a su hogar, compra lo que necesita para seguir produciendo, garantiza la alimentación de su familia, la educación de sus hijos, tiene dinero para enfrentar las enfermedades y hay mayor tranquilidad en su hogar”, comenta.
Describe la evolución reciente del comercio justo.

 

Describe la evolución reciente del comercio justo.

 

 

 

ACTIVIDAD 7


1. Analiza cómo se reparten los beneficios de esta camiseta y reflexiona sobre ellos.
2. ¿Quién sale beneficiado? ¿Qué porcentaje se queda en el país de origen?
3. Si cada persona en España gasta aproximadamente 437 euros en ropa al año, ¿Cuál es el porcentaje de beneficio total generado?
4. ¿Qué repercusión tiene este reparto en los trabajadores?

 

 

 

ACTIVIDAD 8

 

 

 

 

 

 

 

 

JUEGO 2

 

 

 

JUEGOS 3

SOPA DE LETRAS COMERCIO JUSTO

 

JUEGOS 4

 

 

JUEGO 5

 

 

 

JUEGO 6


 

JUEGO 8

 

 

JUEGO 10

 

 

 

JUEGO 12

 

 

 

JUEGO 14

 

 

JUEGO 16

 

 

 

JUEGOS ECONOMÍA

 

 

 

 

 

 

 

CANAL ECONOMÍA